Escribo para mi mismo. Porque he descubierto el placer de releer las entradas para recordar mejor lo que vi y sentí. Escribo para relatarme mi vida a mi mismo. Esto supone que, como si fuera un papel pintado mal encolado a la pared, lo que aquí relato se despega ocasionalmente de lo realmente vivido y forma burbujas, con las que se adapta esa realidad a la lógica del relato, más que al caos ilógico y nunca lineal de la vida vivida. Por eso, en consecuencia, transformo los hechos en un relato y a quien menciono, y a mi mismo, en personajes de un pliegue de la realidad, sin por ello dejar de ser sincero.


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domingo, 13 de diciembre de 2009

Puede que sea invierno en la calle

Tengo debilidad por las canciones de Naidad. No por lo villancicos, en especial esas cosas cantadas por viejas poniendo voz de niño que suelen escucharse en España a todas horas en diciembre (y noviembre y enero). A mi lo que me gusta, es ese género norteamericano de pop navideño, cuyo arranque, por que me da la gana, lo pongo en el "White Christmas" de Irving Berlin, cantado por Bng Crosby en la película "Holiday Inn" de 1942 (según algunos, el sencillo más vendido de todos los tiempos, con más de 50 millones de copias).



Desde entonces, todo el mundo ha grabado canciones y álbumes de canciones de Navidad. Sinatra, Gladys Knight and the Pips, The Pretenders, la loca de Mariah, Tracy Chapman, Cher, las Destiny's Child, Ru Paul. Algunos han grabado canciones maravillosas ("The Christmas" de Galdys y los Pips, esa que todos conocéis de Mariah y que tiene unas segundas voces desternillantes de interpretar); otros algunas de las canciones más odiadas de la historia, como esa de Wham! que no pienso ni nombrar.

A mi me gusta tanto este (nada religioso) género que, de vez en cuando, sea la estación del año que sea, hago sesiones de canciones de Navidad. Luego, como por esta época del año, dejo de escuchar ninguna otra cosa (hago una excepción en el gimnasio, eso sí). Una de mis grandes favoritas, que permite unas coreografías estupendas, dignas de cualquier noche en "Chez Maman") es esta, que cantan las "Love Unlimited", las vocalistas de Barry White. Es del 72, pero podría ser del 65 o del 2007, via Robson y Winehouse.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Radio Vinilo


En algún momento de 1984, dejé de escuchar los 40 Principales, me aburría la radio fórmula y, se me ocurre ahora, lo poco que sabían de música los presentadores –y de inglés, me sigo riendo aún con aquella traducción de “Walk Like An Egyptian” como “me gusta caminar por Egipto”; inciso: las Bangles son lo peor y odio “Eternal Flame”.

Dejé de escuchar los 40 Principales y empecé a escuchar Radio Vinilo. Radio Vinilo ya no existe, su lugar (madrileño) en el dial lo ocupa ahora “Intereconomía”. Sigue siendo la misma empresa.

En esa época, en Radio Vinilo ponía “música de importación”, básicamente lo que se llamaba soul y, a veces, R&B. Anita Baker, Luther Vandross, Narada Michael Walden, Melba Moore, Chanté Moore, Regina Belle, Gladys Knight sin los Pips. Toda una rama de la música negra norteamericana que, mirándola desde el presente, parece extinta. Era, tal vez, música negra para blancos y, por eso, muchos grupos blancos, como The Style Council, hacían una música tan parecida. A mi me gustaba mucho y uno de los grandes dramas de dejar Madrid en el verano del 85 fue dejar de escuchar Radio Vinilo. Cada vez que volvía, me abalanzaba al 95.1, pero, como todos, Radio Vinilo fue cambiando, se fueron algunos de los disc-jockeys, llegaron otros (el horrible Quique Supermix, por ejemplo) y, cuando volví a vivir en Madrid, en el 87, me di cuenta de que ya no nos reconocíamos. Creo que volví a escuchar los 40 Principales, antes de caer en Radio 3, pero eso es otra historia, claro.

Además, a finales de los 80, el soul había desaparecido. 

La música negra norteamericana, en todas sus variantes y ramas, es una música de resistencia; y su historia es la historia del conflicto entre la resistencia y la popularización, que en este caso quiere decir “cross-over”, es decir su apropiación por los blancos.

Mireia Sentis publicó en 1998, "En el Pico del Águila", un estupendo libro de entrevistas con personalidades afro-americanas, que sigue siendo igual de bueno, aunque el Presidente de Estados Unidos sea “negro” –es negro, porque una gota de sangre negra, en Estados Unidos, te hace negro, como una gota de sangre blanca te hace blanco en el Caribe, pero es, sobre todo, un norteamericano de primera generación, hijo de un inmigrante-. En la introducción de su libro, Mireia Sentís, que es una fotógrafa estupenda, afirma que los afro-americanos son la metáfora de los Estados Unidos (es una frase del escritor Richard Wright), en cierto modo, los verdaderos norteamericanos, porque son los únicos verdaderamente producto del país y su historia –sus cuerpos están marcados por ella y las marcas del cuerpo son marcas en el alma- y porque no tienen a dónde volver, sus raíces son genéricas, no están atadas a una aldea moldava, calabresa, bávara, holandesa, noruega. El caso de los hispanos es distinto, ya hablaré en otra entrada de Jennifer Lo, Gloria Es y ¡Selena!

Porque son los norteamericanos verdaderos, sigue la idea de Mirella Sentís, este es el punto que me interesa hoy, su producción cultural, nacida de la resistencia, es verdaderamente norteamericana y termina, por ello, dominando. La producción cultural del oprimido se hace dominante y se desnaturaliza, sus productores originales pierden su autoría y se ven obligados a producir algo nuevo. La idea me atrae mucho. El soul desapareció porque los blancos se apropiaron de él y por eso fue barrido por un nuevo tipo de música, por el rap.

No me gusta el rap -no estoy citando a nadie-, pero lo reconozco como la música más importante de las ultimas décadas del siglo XX. Evito decir "estilo musical", porque es más que eso, es más que la música del baile, la electrónica, el pop, el rock. Por eso, ha permeado a todos ellos.

El rap, rythm and poetry, me decía una antigua profesora de inglés, aparece en las zonas urbanas deprimidas, porque los anteriores canales de expresión se habían cerrado a los marginados.

Su carácter marginal hace que sus primeras expresiones se mezcle con otros estilos marginados. El primer "house" de la rama "Chicago/disco" -aquí hay otra entrada: qué le pasó a la música disco para transformarse en "house"- está lleno de partes rimadas, como aquí [No soy capaz de encamar vídeos, así que tendréis que pinchar en los enlaces]: "Gotta Have Your Love", "Let The Beat Hit'Em".

Gente muy lista se dio cuenta enseguida de su potencia, como los Aerosmith ("Rock Your Way") o Blondie ("Rapture", que se supone fue el primer video con rap emitido por la MTV: blancos apropiándose de la producción cultural negra). Por no hablar de Vanilla Ice, "ice, baby" o Los Simpson.

No toda la música negra de la segunda mitad de los 80 fue rap (Breckenridge tiene una entrada buenísima que lo prueba y enlazaría muy bien con la mía sobre el "house"), pero el rap es la única que se mantiene y, de a poco, toda el resto lo fue incorporando. Casi todos los artistas soul que menciono más arriba sacaron al menos un single con una parte rimada. Las Zanhé, las En Vogue, las Eternal.

La música masiva por antonomasia, lo que llamamos pop, es hoy, sobre todo en Estados Unidos más "hip-pop" que otra cosa. El rap ya no es cosa de negros, aunque haya estilos "underground" que sí parecen serlo en exclusiva, tal vez por eso no aparece un estilo nuevo y, además, los marginados (¿marginales?) de otros países lo adoptan (esa racaille francesa o su equivalente español, que agitana sus orígines, para parecer más marginal; nada de fusiones). El resto del rap norteamericano, el que vende y vende, es una parodia de si mismo: 50 Cent de los "gansta", Puff Daddy de Tu-Pac. Mientras las Sasha Fierce, las Mariah, las Rihanna se contonean a su alrededor.

jueves, 25 de junio de 2009

Los Boy-os


El viernes, fui al concierto de los Pet Shop Boys, de los Boyos, como los llama miManolete. Gente que sabe más que yo dice que no fue su mejor concierto. Es cierto, que el sonido no era brillante y que Neil no parecía tener su mejor día. Tocaron 8 de sus canciones nuevas ("Did you see me coming?" fue la segunda; tal vez, demasiado temprano), un par de temas menos conocidos ("Two Divided By Zero", "King's Cross", "Why Don’t We Live Together"), una versión de Coldplay ("Viva La Vida", sobre la base de "Paninaro") y un puñado de sus mejores temas ("Heart","Love Comes Quickly", "Go West", "Always On My Mind", "Left To My Own Devices" -en honor de Breckinridge, claro-, "Jealousy", "It’s A Sin", "West End Girls"). Siguen haciendo música relevante y buena.

A mi, el concierto me gustó muchísimo. Es la primera vez que los veía en directo y tuve ese momento de gracia en el que te dejas llevar, desgañitándote cantando con ellos.

Desde que vivo en Londres, me los he cruzado, una vez en el teatro y otra cenando en los intervalos del ballet. Las dos veces, el cuerpo me pedía acercarme y decirles lo muchísimo que me gusta su música, pero me dio vergüenza. No vi a nadie hacerlo. Tal vez, la próxima vez no sólo me acerque y les diga lo mucho que los admiro, sino que los invite a cenar -cada vez que, en una entrevista, leo la pregunta "¿Quiénes serían tus invitados para una cena perfecta, Tita?", pienso que yo invitaría a Neil y a Chris, y a Breckin, y a Notorious, y a Pandora, ....

Los Boyos están, para mi, en un pequeñisimo grupo de gente que empecé odiando, hasta que los escuché sin prejuicios, por usar la frase de George Michael. También me pasó con Prince, por poner el ejemplo del mejor músico de todos los tiempos. En los dos casos, creo que no me gustaban nada al principio porque (1) a todo el mundo le volvía loco "West End Girls"/"Purple Rain" y (2) porque eran raritos. Prince, porque era demasiado abiertamente sexual -en mi pubertad, yo era un hipócrita puritano-, y los Boyos, porque eran claramente maricas. Curiosamente, con el tiempo, terminé adorando a uno y otros, precisamente, por eso mismo. Por supuesto que me gustaban las canciones, pero había decidido que no, que no me gustaban.

Por suerte, son gente con talento y, pasado el tiempo, sacaron temas tan buenos que no pude más que rendirme y, como cuando una ciudad asediada al invasor, hacerlo incondicionalmente. Con Prince, me pasó con "Pop Life", con los Boyos con:



"It's A Sin" de "Very" de 1987. Algo me ganaron con "Loves Comes Quickly", que es de "Please" (1986), pero nunca me había sentido tan Roberta Flack hasta que escuché "For everything I long to do, no matter when or where or who, has one thing in common too, It's a, it's a, it's a, it's a sin, It's a sin."

Además, me pasé el final de 1990 viendo una y otra vez -lo tenía grabado de la tele- "Being Boring" y no por la chica cubierta de espuma. Era el monento de empezar a aceptar las cosas cómo eran, y son.

sábado, 18 de abril de 2009

¿Quién es David Mancuso?

"Dance music is about forgetting and taking yourself out of the situaction you are in." Chris Lowe (2009).


















En el principio, fue David Mancuso.


El Día de San Valentín de 1970, David Mancuso organizó una fiesta para sus amigos -una panda de marginales, negros, hispanos, homosexulaes, travestis, drogadictos- en su loft -El Loft- en el SoHo de Nueva York. Ese primer "Love Saves the Day" fue el principio de todo. A diferencia de lo que pasaba en las boîtes y discothèques de la época, donde la música no era lo más importante y se alternaban los temas "movidos" y los "lentos", las fiestas en el Loft estaban concebidas como un viaje a través de la música. Los temas se encadenaban, aunque David Mancuso no mezcla, para alterar el estado de ánimo y, con suerte, de percepción -sí, "Love Saves the Day" puede leerse como un acróstico. Eran una especie de versión hedonista de las ceremonias de baile ritualizado, presentes en la mayoría de religiones; un aquelarre sin macho cabrío, una ceremonia vudú sin loas. Pero con un maestro de ceremonias oficiante (God is a DJ; life is a dancefloor).

Esas fiestas en el Loft son el punto de arranque de la música disco, de la música "house", de las discotecas y los clubes. En esas fiestas, por ejemplo, el maestro Larry Levan y el padrino Frankie Knucles echaban una mano inflando de helio los globos que cubrían el techo. Si alguna vez bailando, te has olvidado de quién eras; si alguna vez bailando, has entendido qué quieren decir las Sisters Sledge con "Lost In Music"; si alguna vez bailando, has comprendido que sólo existe el presente, entonces, algo le debes a David Mancuso. Sino, deberías intentarlo.

La génsis de la música disco la explica brillantemente Tim Lawrence en su libro "Love Saves The Day". Este extracto, del documental del mismo nombre, explica varias de las cosas que pasaban entonces:



A nadie escapa a esta altura, que tengo fascinación por los 70 y por la música disco, por lo que no es raro mi admiración por la figura de David Mancuso. De hecho, si tuviese una vida extra, la usaría para pasar un verano de la segunda mitad de los 70 en Nueva York. Digo bien "una vida extra", porque son pocos los que sobrevivieron a la explosión de vida, libertad y energía de entonces: la combinación del VIH y las drogas fue letal para muchos y, sociológicamente, a esa explosión le siguió la reacción de esos 80 tan limpios, rectos y conservadores, que trajeron sus propias combinaciones letales. Si tuviera una vida extra, la usaría para bailar en el Loft y en el Paradise Garage y para pasearme por Christopher Street. ¿He recomendado ya el documental "Gay Sex In The 70´s"?

Todo esto viene a cuento porque, hace un par de domingos, bailé mientras David Mancuso pinchaba. Era la segunda vez que lo hacía. Sincéramente, para mi fue una experiencia equiparable a ver a Liza Minelli cantar "The Troley Song" a dúo con su madre, en Nueva York en diciembre de 1999, o a Prince (4 veces), cantar lo que quiso, en Londres, en el verano de 2007.

Tim Lawrence organiza cada trimestre una sesión de David Mancuso en Londres, en la zona fronteriza de Shoreditch, un barrio moderno, alternativo y algo peligroso, aunque cada vez menos. Es un ejercicio algo manierista, de recreación -más que recuperación- del pasado. Los que vamos a esas sesiones tenemos poco que ver unos con otros, lo único que tenemos en común es que queremos bailar y dejarnos llevar por la música. Hay gente de la edad de David Mancuso, modernos de todas las épocas, colgados de los "veranos del amor" de los 80; hasy hasta niños, normalmente disfrazados, bailando como locos y jugando con los globos, que lentamente descienden desde el techo, al ir perdiendo helio.

A mi me sorprende que las sesiones de David Mancuso en Londres no sean más conocidas o no estén llenas de famosos o que las entradas no se agoten al momento de ponerse a la venta. Me sorprende que, en el fondo, sea un secreto, un secreto maravilloso, que compartimos los que allí estamos. Seguramente por eso nos sonreímos unos a otros en la pista de baile, mientras David Mancuso, con una facilidad pasmosa -talento- salta de época a época y de estilo a estilo -de Loleatta Holloway a Krafwerk a Prince a Moloko- y les da sentido.

Hubo un momento, ese segundo domingo que fui, en el que me vino a la cabeza -lost in music- la foto al principio de esta entrada. Esta foto hubiese sido perfecta para la entrada "Estoy Bailando", pero mi querido tío C la recuperó de una caja de zapatos después de que yo la escribiera. Hubiese sido perfecta porque el chico de la foto soy yo bailando -lost in music- en la fiesta que mis padres organizaron, en octubre de 1983, para mi 14 cumpleaños.

La foto me vino a la cabeza porque, por un segundo, mientras sonaba "Ten Percent" de "Double Exposure", sentí mi mismidad, que diría María Zambrano, el continuo con el que relato quién soy. Sentí que sigo siendo ese chico, aunque ya no lo soy; sentí lo que he vivido, ganado, perdido, cambiado. El sentimiento duró un instante, pero me hizo sentir muy feliz de estar del otro lado del tiempo que me separa de él. También me dieron ganas de abrazar al chico de la foto, de decirle que llegaría a completar el rompecabezas en el que se estaba transformando su vida, de darle algún consejo -"nunca te compres unos vaqueros nevados"- pero me conformé con sentir el rompecabezas completo, sonreír y seguir bailando.


lunes, 29 de diciembre de 2008

Volvamos a jugar: soluciones

Espero que hayáis pasado unas buenas Navidades. Gracias a los que habéis participado. Estas son las soluciones.

1. "Baby, don't you want me to go. So honey, why dont you beg me to stay? For love and talk the way we used to talk, 'till we both know what we've lost. Never say the words we did before, when it was over."

Take That. "Love Ain´t Here Anymore". Pero no es por ellos que la he puesto: nunca fui fans y sólo durante su intento y fracaso en solitario, Gary Barlow fue guapo. Esta canción está aquí por Ruth Lorenzo. ¿Quién? Ruth Lorenzo: una murciana que participó en la última edición del "X Factor", que tiene un vozarrón -grita y grita y grita- y a la que estuve a punto de votar. Me hace gracia que en el Reino Unido 12 millones de personas la vieran quedar 5ª en el "X Factor", mientras que en España nadie sabe quién es. Juzgad vosotros si grita o no:




2. "... the time has come for my dreams to be heard. They will not be pushed aside and turned into your own, all cause you won't... "

Beyoncé (¿o ahora hay que decir Sasha Fierce?). "Listen". "Dreamgirls" es un exceso -aunque, comparada con cosas posteriores, parece "Interiores"-, pero a mi me encanta: resume fantásticamente la evolución del Soul y el R&B de los 60 a los 80 y, en su versión de teatro musical, fue una de las pocas buenas cosas de los momentos más duros de principios de los 80 -¡y salvó Broadway! Esta canción, que no está en el musical, tiene la mejor actuación de toda la película. Y es una canción fantástica: si alguien hubiese hecho una buena versión "bailable" o una mezcla decente -que no-, sería el "I Will Survive" de esta década (aún hay tiempo).



Si os atrevéis y bajo vuestra responsabilidad: hay una versión en castellano.


3. "Without love, there’s no reason to live. Without you, and what would I do with the love I give?"

Sister Sledge. "Thinking Of You". Después de los 2 sustos anteriores, nos ponemos más serios. Aunque es difilísimo elegir -y con perdón de Breckenbridge-, el mejor tema de las Sister Sledge; por supuesto, compuesto por Chic. Además, junto con "Love Sensation", el Roland TB-303 y la "canción escondida" número 10, es la base de algo así como la mitad de la música de baile desde mediados de los 80. Es un tema perfecto, del que es imposible cansarse de bailar. La linea del bajo -gracias, Bernard Edwards- suena en un punto indefinido entre el estómago y el corazón; al menos, yo es donde lo siento.




4. "Let me take you on a trip. Just a simple journey. A journey full of sound and beats. One that would lead you down, way out to... "

Celada. "The Underground". Uno de mis temas de "house" favoritos. Es oscuro, denso e hipnótico, como las mejores madrugadas, vampirizado por la noche, en el "after" de un "after" o en "La Démence", que fue donde lo bailé por última vez, entre un pediatra y un cardiólogo; pero esa es otra historia. Esta temporada, en la que el "house", que yo creo que se ha estancado, se dedica al "electro-estático", hay una especie de revival de la segunda mitad de los 90; por suerte, nadie ha destrozado (aún) este tema.




5. "Two people take a vow to be together and live and love each other forever. They promise to love a lifetime, funny thing, then they change their minds. They both go their separate ways and love is just a memory. But a young heart doesn't stay sad long, another love soon comes along."

Ten City. "That's The Way Love Is". Seguimos con el "house", pero vamos (casi) a sus incios: Chicago, finales de los 80. Uno de los primeros temas "pop-house" ("Ride On Time"es posterior). Es otro de mis temas favoritos de todos los tiempos y, como dije en una entrada anterior, es capaz de emocionarme hasta las lágrimas. Lo escuché por primera vez, si la memoria no me falla, en "Aire", un día que fui siguiéndole los pasos a un canario que me hacía caso a medias. Aunque fue unos años después, pero hace una eternidad, en una discoteca que ya no existe, con gente a la que hace muchísimo que no veo, cuando, en un momento de comunión cósmica, bailando este tema, me sentí tan plenamente feiz, que terminé llorando (un poquito).




6. "... pensando en no se qué, me tranquilizaré, mis huellas se desgastan, tus pistas me despistan. Dime ¿cuándo?... ¿Cuándo?"

Olé, Olé. "Voy A Mil". Creo que por llevar la contraria, siempre preferí a Olé, Olé a Mecano y a Vicky Larraz a Marta Sánchez. Esta canción y "No Controles" eran mis favoritas. Recuerdo cantar y bailar esta canción en el salón de casa y en alguna fiesta del colegio. Me sigue pareciendo una canción fabulosa, que no habla de nada, pero que resume la euforia que vivimos en los 80. Esto son los 80 que aún no han vuelto: hasta que no vuelvan las hombreras, seguimos en los 70. Vicky Larraz fue lo mejor y lo peor: demasiado buena para su ego, no debería volver nunca, por mucho que las modernas de la difunta ReMovida bailaran "Bravo Samurai" (¿tuvo alguien una chaqueta como esa?).




7. "But if you try sometimes, well you might find, you get what you need. Oh yeah!"

The Rolling Stone. "You Can't Always Get What You Want". La selección de canciones de esta edición es un mareo, lo reconozco, ¿qué hacen los Rollins -como se llaman en España- aquí? Pues que esta es, para mi, no es sólo su mejor canción, es la única que me gusta. Es por la letra, que me parece que resume la vida: no conseguimos lo que queremos, sino lo que necesitamos -a veces. Al menos, a mi me pasa una y otra vez. Además, mi mitad argentina se rebela de vez en cuando y me sale por peteneras, como en este caso. Me ha sido difícil elegir el vídeo que poner: hay un montón de vídeos de actuaciones en directo de las momias en que se han transformado los Stones -como se llaman en el resto del mundo-, que no me apetece poner. Hay una versión de Aretha Franklin, que no está mal, pero sería hacer tramapa. Así que pongo, literalmente, la versión del single del 68.



8. "¡Me equivoqué! Seguí las pautas de mi instinto animal y me entregué como instrumento de tu vanidad."

Alaska y Dinarama. "Un Millón De Hormigas". Gente que sabe más de música que yo, le da a "No Es Pecado" un 10 y no puedo estar más de acuerdo. Es el disco Berlanga-Canut que más me gusta -"Deseo Carnal" me gusta una mijita menos- y, por extensión, uno de los mejores del pop español. No estoy descubriendo nada, ya lo sé, aunque no esté de más recordarlo de vez en cuando. "Un Millón De Hormigas", que fue el tercer single y tuvo tan poco éxito como los dos anteriores, tiene la virtud de ponerme de buen humor. De hecho, todas las canciones -menos una- de esta lista son capaces de hacerme sonreír y levantarme el ánimo, en cualquier sitio y ocasión. Lo cierto es que es esta época y este estilo ("Yo Sólo Creo Lo que Veo", "Alto Prohibido Pasar", "Nacida Para Perder") mis preferidos de las carreras de Berlanga, Canut y Gara, sin menospreciar vulcanos, ángles y otras canciones profanas.




9. "¿Quién te ha dicho que voy volando por los tejados detrás de ti? ¿Quién me espía enmascarado desde las sombras de mi jardín?"

Olé, Olé. "Conspiración". Esta es la otra cara de la moneda. Alguien les debe de haber dicho que eran buenos y estos chicos decidieron hacer una versión pop de la Habanera de Carmen. No, no, no. Seguro que fue idea de Vicky Larraz, quien, ya en solitario, hizo una versión pop de la Danza Quinta de Granados: ¡en castellano y en inglés! ¿Cómo es posible que esta canción me ponga de buen humor? Porque contiene una de las estrofas más ridículas -y divertidas- del pop español: "¿Quién me manda vídeos anónimos? ¿Quién se bebe mi Pipermint?" Me río cada vez que la escucho -o leo o escribo- ¿Sería en esos años una bebida sofisticada?




10. "I've got a chip on my shoulder with you name on it. Knock it off. So don't just stand there foolin' if you don't want it. Knock it off."

Pointer Sisters. "Dare Me". Es mi canción favorita de las Pointer Sisters -y representa, otra vez, esos 80 que siguen sin volver. Siempre me ha gustado el vídeo, los aires años 40 y ellas, primero travestidas y luego disfrazadas de las brujas (ácidas) de Macbeth. Creo que las Pointer Sisters están inmerecidamente olvidadas -y no entro a hacerlas competir con las otras hermanas en esta lista- y eso que tienen un puñado de temas fabulosos y les salió mejor que a otras la transición de la música disco a otros estilos. Que conste que a punto he estado de poner "Automatic", donde ponen voz de tío -va a resultar que eran "queer" avant la letre- y que Alan X recuperaba en "Action" a principios de esta década.



11. "If I could only have one wish this holiday, without a second thought I'd have to say, that you can't find what I want in any store. I just want you to be mine and nothing more."

Gloria Estefan. "Love on Layaway". No me gustan los villancicos, sobre todo esas versiones blandas, cursis y dulzonas, cantadas por viejas que ponen voz de niño, que son las que más se oyen, como parte del "ruido ambiental" de las Navidades. Sin embargo, me encantan las canciones de Navidad, desde el clásico de Irving Berlin al rock de los Teleñecos. Sólo hay una canción de Navidad que detesto profundamente: esa de un grupo afro-alemán, que suena machaconamente en España en está época, y es una de las razones por las que prefiero no pasar Navidades en España.

Además, la Navidad, hoy por hoy, es exceso y se me ocurren pocas cosas más excesivas que esta canción de Dª Esfínter. Es una fantasía caribeño-navideña, con campanas, citas a un clásico navideño y una letra que vale tanto para Navidad, como para la Noche de San Juan. La Estefan ha sido capaz de lo mejor y lo peor: su regreso, después del accidente aquel, fue estupendo y supo recrear, mejor incluso que Cher, la música disco en los 90. Pero no sé si es posible perdonarle la Conga ciclista.





Esta es la última entrada de este año: mañana me voy de vacaciones y regreso mediado enero. Por eso, os deseo una buena entrada en el 2009.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Volvamos a jugar

En octubre, os propuse un juego: descubrir la canción por su letra. Por el número de comentarios, fue una de las entradas más populares. Así que, aquí vamos de nuevo. Incluso hubo quienes (Brecken y Pasaelmocho) me copiaron y mejoraron la idea -lo que es el mejor halago.
Yo, que soy muy clásica, repito el fomrato: así que, aquí vamos de nuevo.




1. "Baby, don't you want me to go. So honey, why dont you beg me to stay? For love and talk the way we used to talk, 'till we both know what we've lost. Never say the words we did before, when it was over."



2. "... the time has come for my dreams to be heard. They will not be pushed aside and turned into your own, all cause you won't... "



3. "Without love, there’s no reason to live. Without you, and what would I do with the love I give?"



4. "Let me take you on a trip. Just a simple journey. A journey full of sound and beats. One that would lead you down, way out to... "



5. "Two people take a vow to be together and live and love each other forever. They promise to love a lifetime, funny thing, then they change their minds. They both go their separate ways and love is just a memory. But a young heart doesn't stay sad long, another love soon comes along."



6. "... pensando en no se qué, me tranquilizaré, mis huellas se desgastan, tus pistas me despistan. Dime ¿cuándo?... ¿Cuándo?"



7. "But if you try sometimes, well you might find, you get what you need. Oh yeah!"



8. "¡Me equivoqué! Seguí las pautas de mi instinto animal y me entregué como instrumento de tu vanidad."



9. "¿Quién te ha dicho que voy volando por los tejados detrás de ti? ¿Quién me espía enmascarado desde las sombras de mi jardín?"



10. "I've got a chip on my shoulder with you name on it. Knock it off. So don't just stand there foolin' if you don't want it. Knock it off."



11. [Porque es Navidad.] "If I could only have one wish this holiday, without a second thought I'd have to say, that you can't find what I want in any store. I just want you to be mine and nothing more."



La solución, después de Navidad. Merry Christmas, darling.

viernes, 17 de octubre de 2008

Descubre la canción: soluciones

Muchas gracias a todos por haber participado. Estas son las soluciones:

1. "Un rey sin su corona no puede ser un rey; un hombre que no es hombre no tiene una mujer".
Yuri, "Este Amor No Se Toca". Está aquí por su exceso. A mediados de los 90, sonaba mucho en algunos locales de ambiente desenfadado de Madrid, pero, yo siempre recordaré el Festival de la OTI del 88, con "Dulce Maldición" de Alex y Cristina y Alaska haciendo los comentarios para TVE. Durante el intermedio para las votaciones, salieron Yuri, superceñida en sus licras, y cuatro "lederonas" -Alaska dixit. Lamentablemente, no he sido capaz de encontrar un vídeo de la actuación -no descarto que mis recuerdos, por muy vívidos que sean, estén equivocados. Así que, dejo esta actuación anterior, de 1982, en "Aplauso". No creo que sea posible verlo sin reírse.


2. "..., would you remember to tell me all the things you forgot when I was your man?"
Prince, "If I Was Your Girlfriend". Es una de las mejores letras de amor, de después del amor, que conozco. Si me desterraran a una isla desierta y solamente me dejaran llevarme música de un artista, sería la discografía completa de Prince -intentaría hacer trampa, para poder llevarme algunos discos de Ella Fitzgerald también. El año pasado, vi cuatro de sus veintiún conciertos en Londres. No hay vídeos suyos en la Red, la cual patrulla constantemente para evitarlo. Por suerte, las TLC -que eran lo mejor- hicieron una versión en "CrazySexyCool". Nunca fue single, pero hay vídeos:



3. "The stars have lost their glitter, the winds grow colder, suddenly you're older".
Judy, "The Man That Got Away", de Harold Allen. Es una canción sobre el abandono, tristísma, trágica y hermosa -perdón, perdón por la cursilada-, que Judy Garland, en su mejor momento, canta en "Ha Nacido Una Estrella" -la versión de Cukor, de 1954; una de las mejores películas de la historia. Vale la pena ser abandonado para, simplemente, llorar escuchándola una y otra vez.



4. "Me bebo tu Coca-Cola, te dejo el vaso vacío, y sigo bailando sola o con cualquier ligue mío".
Las Hermanas Goggi, "Estoy Bailando". Esta, como la de Yuri, la habéis acertado (PasaelMocho, Brecken, theodore). Lo que más me gusta es la letra: una traducción del italiano, un poco con calzador, que conjuga lo absurdo y la sublime. Pongo la versión de las Hermanas Goggi, en castellano, aunque sea un vídeo "estático"; la versión de Las Trillizas no me gusta tanto. Hay alguna otra, pero la reservo para una futura entrada.




5. "Natalia era un poco pija, libertina y sin manías, sus amantes mantenían su pisito de estudiante".
Albert Pla, "El Lado Más Bestia De La Vida". Lo que hace Albert Plá con "Walk On The Wild Side" es divertido y muy bueno. Además, ayuda contra el hastío causado por tanta repetición del original. Habría que establecer una moratoria y dejar de poner la versión de Lou Reed durante un par de años, también la versión de Marky Mark -se podrá seguir viendo el vídeo, eso sí, pero sin volumen.




6. "Porque, cuando tú jugabas, yo creía que lo que hacías era amar y, mientras, yo me enamoraba..."
La Casa Azul, "Como Un Fan". ¿Es posible hacer mejor pop que esto? Yo creo que no. El vídeo, como toda la serie de vídeos de La Casa Azul como grupo, es fabuloso. Conocí a La Casa Azul a través del "Amo A Laura" y me hice fans instantáneamente. De las mejores cosas que descubrí en mi último paso por Madrid.




7. "Some one left the cake out in the rain".
Donna Summer, "McArthur Park". El tema de la tarta en la lluvia, ya desde la versión de Richard Harris , como recuerda theodore, ha desconcertado a muchos. Sólo hace falta hacer una búsqueda en Google para encontrarse con cientos de páginas sobre el tema. Con lo que me gusta bailar, no es raro que me vuelva loco la música disco y, más allá de Larry Levan o Loleatta Holloway, esta canción es soberbia. Hay por la Red algunos vídeos con los maravillosos 17 minutos de la "McArthur Suite", pero aquí dejo la versión "sencilla".



8. "I don't want to be your prisioner, so baby, won't you let me free".
Madonna, "Borderline". Mi canción favorita de Madonna, de la época antes de la abducción por los extraterrestres, la clonación y la Madonna Corp. La única razón por la que hubiese ido a ver su última gira. Es una canción perfecta. ¡Qué buena fue Madonna!



9. "I was raised on the Good Book Jesus, 'till I read between the lines. Now I don't believe I want to see the morning".
Barbra Streisand, "Stoney End". Reconozco que esta era complicada; hay que haber escuchado mucho a la Streisand para conocer esta canción de los 70, cuando se las dio de moderna. Es la época que desemboca en "Woman In Love" y "Guilty". Luego, se le cruzaron (más) los cables y terminó pareciéndose a la Virgen.


10. "Take my love, I'll never ask for too much, just all that you are and everything that you do".
Whitney Houston, "I Have Nothing". Sé que Whitney se ha transformado en una debilidad inconfesable, pero es que ¡aún tengo el sencillo de "How Will I Know"! Y sigo esperando que regrese, porque, cuando regrese, el disco será buenísmo. El único pero a esta canción es que aparecía en "El Guardaespaldas". Todo hemos babeado con Kevin Costner, pero la película era mala, mala.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Descubre la canción

Os propongo un juego: Descubrir 10 canciones por sus letras. Sin buscarle tres pies al gato, todas están entre mis favoritas, aunque no es un top 10. Las respuestas, en la próxima entrada.



1. "Un rey sin su corona no puede ser un rey; un hombre que no es hombre no tiene una mujer".



2. "..., would you remember to tell me all the things you forgot when I was your man?"



3. "The stars have lost their glitter, the winds grow colder, suddenly you're older".



4. "Me bebo tu Coca-Cola, te dejo el vaso vacío, y sigo bailando sola o con cualquier ligue mío".



5. "Natalia era un poco pija, libertina y sin manías, sus amantes mantenían su pisito de estudiante".



6. "Porque, cuando tú jugabas, yo creía que lo que hacías era amar y, mientras, yo me enamoraba..."



7. "Some one left the cake out in the rain".



8. "I don't want to be your prisioner, so baby, won't you let me free".



9. "I was raised on the Good Book Jesus, 'till I read between the lines. Now I don't believe I want to see the morning".



10. "Take my love, I'll never ask for too much, just all that you are and everything that you do".

miércoles, 8 de octubre de 2008

I Am What I Am

Escribir la entrada anterior ha tenido un efecto que no esperaba: una explosión de recuerdos, asociados a canciones, de mi infancia y primera adolescencia, sobre todo de buenos recuerdos. Pensé dedicarle una entrada a los tres o cuatros más intensos, pero creo que eso sería demasiado -es decir, un coñazo. Prefiero intentar hacerlo en una única entrada. Son tres canciones: "It's A Heartache", "Endless Love" y "I Am What I Am" (en ningún momento he dicho, querida lector, que fueran canciones buenas).

La casa -realmente, un piso- de mis abuelos maternos siempre ha estado llena de gente, entrando y saliendo a todas horas, cada cual contando todo tipo de historias -divertidas, dramáticas, psicoanalíticas, médicas- alrededor de la mesa de la cocina (naranja), en la que, a cualquier hora del día, se comía y bebía. Es fácil imaginar que en mi niñez, la casa de mis abuelos era un lugar fascinante y entretenidísmo, una especie de circo de tres pistas, con barra libre de Coca-Cola.

Uno de mis juegos preferidos era ir al salón -madera oscura, con apliques circulares en cuero blanco, espejos ahumados- y ponerme a abrir los armarios y cajones. Así fue como cayó en mis manos la primera revista porno que abrí; así fue como descubrí "It's A Heartache" de Bonnie Tyler, que me tuvo obsesionado durante años. Hubo una época en la que, después de haber saludado, como el niño buen educado que era, salía corriendo al salón, abría el armario del equipo de música y, capaz de sentir que la felicidad estaba encerrada en un disco negro de vinilo, ponía la canción, una y otra vez. Y la bailaba. Y la cantaba, mal, porque siempre he desafinado, y porque no tenía ni papa de inglés, así que terminé por inventarme una letra, que empezaba repitiendo "Mata-Hari, Mata, Mata-Hari".




"Endless Love" representa el final de mi inocencia. No he visto la película, que es de 1981, aunque recuerdo el revuelo, y la canción llegó a mi vida más tarde, en el verano del 84. Durante un año, hasta el verano siguiente, esta canción estuvo siempre presente. Posiblemente no sonó muchas veces durante ese año, pero en mi memoria está indisolublemente unida a mi primer amor, que era quien la cantaba; a la primera vez que me rompieron el corazón, la misma chica, claro; al divorcio de mis padres, que fue agotador emocionalmente; mis primeros momentos de lucidez sobre mi homosexualidad y el nacimiento de mi hijo, ya algo más tarde, en el invierno del 86.

Solemos tener una visión melancólica, algo romántica y risueña, de la pérdida de la inocencia, que es como suelen reflejarla la Literatura y el Cine. Yo recuerdo ese año, del verano del 84 al verano del 85, como una convulsas emocionalmente, durante la cual mi vida cambiaba radical e irreversiblemente, más allá de mi control. Dejaba atrás una infancia que fue feliz, en la que estuve rodeado de una familia grande, bulliciosa y dramática -medio italiana, medio gallega- y en la que, si tenía ganas de poner un disco y bailar y cantar, podía hacerlo sin preocuparme por lo que pensarían los otros.




El año anterior a todos esos cambios, me lo pasé bailando. "Funky Town", "You Can't Stop The Music", "No Controles", "Karma Chamaleon", "La Noche No Es Para Mi" y "I Am What I Am". Imagino que primero escuché a Gloria Gaynor cantando "I Am What I Am"en la radio -se me escapa qué radio madrileña pondría, en 1983 esa canción; tal vez Radio Vinilo, que era la que yo más escuchaba. En todo caso, a principios del 84, me compré el LP "I Am Gloria Gaynor" para poder escuchar esa canción tanto como me pidiera el cuerpo, que era mucho.

Mi inglés había mejorado algo desde la época de "Mata-Hari", pero, aunque entendiera parte de la letra y fuera capaz de cantarla sin inventarmela demasiado, no era capaz de entenderla de verdad. No sabía que la canción era de un musical y que, en el escenario, la cantaba un señor muy afeminado, estrella de un espectáculo de transformismo, frente al rechazo del hijo que ha criado. No sabía que era una canción de reafirmación personal. No sabía que era una canción estandarte para muchos homosexuales, en los momentos más negros de la primera ola del VIH y el SIDA.

¡Ojalá lo hubiera sabido! Fue en esa época, cuando empecé a sentir que me gustaban los hombres; fue en esa época, cuando algún compañero de clase me llamaba "marica" y me dolía; fue en esa época, cuando empecé a esconderme. ¡Qué bien me hubiese venido entender entonces de verdad esa letra y decirle "hey, Mundo, Soy Lo Que Soy"! Al final lo hice, me costó algún tiempo, unas cuantas lágrimas y algunas noches sin dormir, engullido por una soledad cósmica, pero, al final, mal o mejor, lo hice.

martes, 7 de octubre de 2008

América, América

Llevo mucho tiempo pensando en escribir un blog. Es más, hace un par de años, tuve un blog "secreto". Le he dado muchísimas vueltas a la idea, sin llegar a decidir qué quería hacer y cómo hacerlo. Sobre todo, no encontraba la forma de empezar. Me conozco lo suficiente como para reconocer que "no encontrar" quiere decir "tener miedo". Me da miedo empezar, escribir un par de entradas y, luego, no saber cómo continuar o actualizar de Pascuas a Ramos. También me da miedo que nadie me lea o que este blog termine siendo un coñazo. Hoy, he decidido superar ese miedo.

En gran parte, se lo debo a mi amiga Breckenbridge , que lleva tiempo animándome a que escriba y que, sin saberlo, me dio la idea de cómo empezar con su entrada sobre Karina. El blog de Breckenbridge, por cierto, es lo más.

Mi primera entrada no es una lista de gustos y disgustos, ni una declaración de principios, ni El Manifiesto Comunista. Estas son cosas que vendrán a su tiempo. Me primera entrada es sobre mi primer disco.

Un diciembre de mediados de los 70, me regalaron mis dos discos sencillos. Uno era de villancicos cantados por niños, el otro era "América, América" de Nino Bravo. Desde el primer momento, la canción me volvió loco -sé que también la cara "B", pero ya no la recuerdo. Empecé a poner el disco sin parar, en el tocadiscos de mi cuarto, cantándola a todo pulmón, hasta el extremo de que mis padres decidieron "racionarme" el disco.

No voy a descubrir a estas alturas a Nino Bravo, esta entrada no se trata de eso. "América, América" fue mi primer disco de adulto -y durante bastantes años, el único-, compartiendo estantería con discos titulados "Ruidos y Ruiditos", "El Reino del Revés" o "Manuelita la Tortuga". Por eso le dedico esta primera entrada.

¿Quién me lo regaló? La hermana pequeña de Rosa, quien trabajaba en casa de interna. No recuerdo su nombre y, lamentablemente, hace años perdimos el contacto con Rosa. Mis padres habían acogido a su hermana pequeña en casa, después de que se encontrara en la calle por quedarse embarazada sin estar casada (en casa de mis padres siempre se habló de todo en frente de los niños, aunque, claro, eso no quiere decir que me fuera capaz de entender el asunto).

Después de un tiempo, decidió volverse a su pueblo a dar a luz. Antes de irse, nos hizo un regalo a mi hermana y a mi. Recuerdo que me encantó el regalo y, al mismo tiempo, que se me hizo un nudo en el estómago, pensado que la pobre chica se había gastado su dinero en mi. También sentí que la situación de esa chica era injusta.

Así que, esta entrada no es sólo sobre mi primer disco, es también sobre el momento en que me nació la conciencia.