Escribo para mi mismo. Porque he descubierto el placer de releer las entradas para recordar mejor lo que vi y sentí. Escribo para relatarme mi vida a mi mismo. Esto supone que, como si fuera un papel pintado mal encolado a la pared, lo que aquí relato se despega ocasionalmente de lo realmente vivido y forma burbujas, con las que se adapta esa realidad a la lógica del relato, más que al caos ilógico y nunca lineal de la vida vivida. Por eso, en consecuencia, transformo los hechos en un relato y a quien menciono, y a mi mismo, en personajes de un pliegue de la realidad, sin por ello dejar de ser sincero.


miércoles, 17 de julio de 2013

Madrid

La primera canción que escuché al llegar fue "Perlas Ensangrentadas", justo al salir de la terminal y oler a Madrid en verano.
En el tren a Atocha, viajaba la hermana pequeña de Bibi Andersen. Tienen la misma voz.
En la plaza del Reina Sofía, el olor del verano se mezclaba con el de fritanga. Me paré a desayunar unos churros.
Estoy en Madrid. He llegado. 

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